Todas son bastante seguras, sin miedo; todas tenemos una sonrisa de satisfacción en la cara. Aún así sé que pocas de nosotras serían capaces de presentarse voluntarias. Más que nada porque la mitad de la población femenina somos mas bajas de lo que otros distritos creen. Por suerte, yo no lo soy, y si lo deseo, puedo ser voluntaria.
Pero aun no lo tengo decidido. Sé que podría tener muchos patrocinadores: soy del Distrito 1, también soy bastante guapa (según lo que dice la gente de mi ciudad: pelo rubio, ojos verdes claros, constitución fuerte, caderas sexys...), seguramente mi compañero tendrá posibilidades de conseguir algo necesario para los dos... Yo no soy una de esas cobardes que pierden la esperanza muy rápidamente.
Cuando saca elegantemente la mano con un papelito, y me sorprendo al oír el nombre que llevo esperando desde hace 4 años: el mío.
Subo decidida al escenario, dando por sentado que voy a ganar. Llevo toda mi vida entrenando. Soy muy buena manejando espadas, cuchillos y hoces, y me defiendo con otras armas bastante bien...
Amanda me felicita y le sonrío irónicamente. Es verdad que el Distrito 1 es el distrito del lujo, pero en el Capitolio se sobrepasan de "belleza", si es que se le puede llamar así. Yo llevo mi melena rubia, colocada sobre mi hombro izquierdo, y un hermoso vestido violeta oscuro sin mangas que me lleva hasta las rodillas, a juego con mis zapatos. Pero todas vestimos así el día de la cosecha. Al igual que en el 10 visten con unos horribles vestidos de manga larga rosas, o en el 12 con esos espantosos vestidos grises.
Denewin mete a continuación la mano en la urna de los hombres. Casi no me importa quien salga. Es verdad que me gusta estar con los chicos; pero solo para que babeen por mí. No me llevo bien con casi ninguno, así que cuando Amanda saca el nombre de Marvel de la urna, me doy cuenta, de que él es el único que me cae bien.
[No seguiré escribiendo Los Juegos de Glimmer. Como el título indica, solo la cosecha, pero seguramente haré Juegos de otros tributos]